La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Roma, en cambio, no pudo dominar con mucha rapidez y facilidad a tantas gentes de Oriente y Occidente que vemos sometidas al Imperio romano, ya que adondequiera que se extendía las iba encontrando, acreciéndose en robustez y belicosidad. Así que cuando se fundó Roma, el pueblo de Israel llevaba ya en la tierra de promisión setecientos dieciocho años. Veintisiete de ellos pertenecen a Jesús Nave, y los trescientos veintinueve siguientes al período de los jueces. Desde el comienzo de los reyes habían pasado trescientos sesenta y dos. Entonces reinaba en Judá el rey Acaz, o, según el cómputo de otros, Ezequías, que le sucedió, rey excelente y piadosísimo, que consta reinó en la época de Rómulo. Y en la parte del pueblo hebreo que se llamó Israel había comenzado a reinar Oseas.
CAPÍTULO XXIII
La Sibila de Eritrea, conocida entre las demás sibilas por los muchos testimonios que cantó de Cristo