La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios En estos versos latinos, vertidos mal que bien del griego, no puede corresponderse el latín con el griego en los versos que empiezan en griego con la letraΥ , ya que no se pudieron encontrar las correspondientes palabras latinas que comenzaran por esa letra y se adaptaran al sentido. Sólo ocurre esto en tres versos: el quinto, el decimoctavo y el decimonoveno. En resumidas cuentas, si resumimos las letras iniciales de cada verso, sin contar las de estos tres versos, y recordamos que en esos lugares está puesta laΥ , vemos escrito en esas cinco palabras: Jesu-Cristo Hijo de Dios Salvador; claro que en griego, no en latín. Y son en total veintisiete versos, que es el cubo del número tres, ya que tres multiplicado por tres nos da nueve, y multiplicando nueve por tres tenemos veintisiete, como si tratáramos de elevar la figura superficial a lo alto. Si se unen las cinco primeras letras de las palabras griegas Ιησους Χρειστὸς Θεου υἱὸς Σωτήρ, que en latín nos dan Jesu-Cristo Hijo de Dios Salvador, tenemos la palabra ἰχθύς, esto es, pez, con la que místicamente se significa a Cristo, porque sólo Él ha podido mantenerse vivo, es decir, sin pecado, en el abismo de nuestra mortalidad, tan semejante a la profundidad de las aguas.