La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios 1. Nos encontramos con tres profetas menores, AbdÃas, Naún y Habacuc, que ni ellos nos dicen cuándo profetizaron ni se encuentra referencia en Eusebio y Jerónimo. Citan a AbdÃas con Miqueas, pero no precisamente cuándo se conmemora el tiempo en que, según sus escritos, profetizó Miqueas; pienso que ello tuvo lugar por la equivocación y negligencia de los que describen los trabajos ajenos. De los otros dos, en cambio, aunque no hemos podido dar con ellos en los códices de las Crónicas que hemos tenido a nuestro alcance, como se encuentran en el canon, no debemos pasarlos en silencio.
Respecto a AbdÃas, es el más breve de los profetas en los escritos que nos dejó, y habla en ellos contra Idumea, linaje de Esaú, el mayor de los dos gemelos hijos de Isaac (nietos de Abrahán), que fue reprobado. Si por el modo de hablar de Idumea, en el cual se toma el todo por la parte, vemos que está puesta en lugar de los gentiles, podemos conocer que se refieren a Cristo muchos pasajes que se intercalan: En el monte Sión quedará un resto que será santo. Y poco después, al final de la misma profecÃa: Y los redimidos del monte de Sión surgirán para defender el monte de Esaú, y reinará el Señor28.