La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios 1. Más adelante, en la misma cautividad de Babilonia, profetizaron primero Daniel y Ezequiel, otros dos de los profetas mayores. Daniel llegó a determinar las fechas en que había de vivir y padecer Cristo, lo cual sería demasiado extenso demostrar por medio del cálculo, y ya lo han realizado otros antes de nosotros. Sobre el poder y la gloria de Cristo habló así: Seguí mirando, y en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo una figura humana, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio: todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin54.