La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Algunos, sin embargo, han pensado que el texto griego de la traducción de los Setenta debe ser corregido según el hebreo; pero no se han atrevido a quitar lo que no tiene el hebreo y pusieron los Setenta, sino que se contentaron con añadir lo que se encontraba en el hebreo y no tienen los Setenta, y lo pusieron al principio de los mismos versículos con ciertos signos a modo de estrellas, que se llaman asteriscos. En cambio, lo que no tiene el texto hebreo, y sí los Setenta, lo anotaron igualmente al principio de los versillos con unos trazos horizontales a semejanza de la escritura uncial. Muchos textos en latín se han difundido por todas partes con estos signos. Lo que no se haya omitido o añadido, sino que se ha dicho de otra manera, ya tengan otro sentido no contrario al primero, ya expliquen claramente de otro modo el mismo sentido, no puede ser descubierto sino cotejando los dos textos.