La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios En cambio, esta casa perteneciente al Nuevo Testamento se halla adornada de gloria tanto mayor cuanto son más nobles las piedras vivas, los creyentes y los renovados que la construyen. Pero la razón de ser significada por la instauración de aquel templo se debe a que la renovación de tal edificio significa en la palabra divina el Testamento llamado Nuevo. De suerte que lo que Dios dijo por el profeta citado: En este sitio daré la paz84, debe entenderse por el lugar significante el que es significado por él; y así por aquel lugar restaurado fue significada la Iglesia, que había de ser edificada por Cristo, y no tienen otro sentido aquellas palabras: En este sitio daré la paz, sino el de daré la paz en el lugar que significa ese sitio. En efecto, las cosas que encierran una figura parecen significar, en cierta manera, las cosas en ella figuradas; como dijo el Apóstol: La piedra era Cristo85, porque aquella piedra de que se decía esto representaba ciertamente a Cristo.
Por tanto, la gloria de la casa de este Nuevo Testamento supera a la gloria del Testamento primero, y aparecerá tal en el día de la dedicación. Porque entonces Vendrá el Deseado de las naciones86, como se lee en el hebreo. Su primera venida aún no era deseada por todas las gentes, ya que no conocían al que debían desear, porque todavía no habían creído en Él.