La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios 1. ¿Qué partido tomar como verdadero entre estos tres? He aquí el método que propone Varrón. En primer lugar, como en filosofía -dice él- no se investiga sobre el bien sumo de las plantas, ni de los animales, ni de algún dios, sino del hombre, es necesario saber qué es el hombre mismo. En su opinión, la naturaleza humana está integrada por dos elementos, el cuerpo y el alma. El mejor de los dos, con mucha diferencia, es el alma -afirma sin la menor vacilación-. Pero ¿el alma sola es ya el hombre? ¿Habrá que considerarla con relación al cuerpo como el jinete con relación al caballo? De hecho, el jinete no es hombre y caballo, sino sólo el hombre, aunque se le llama jinete porque dice relación con el caballo. ¿O es acaso el hombre sólo el cuerpo, con una relación parecida al alma como el recipiente con relación a la bebida? Porque recipiente no se le llama indistintamente a la copa y a la bebida en ella contenida, sino sólo a la copa, precisamente porque es apta para contenerla. ¿No será que al hombre lo constituyen no el alma sola ni el cuerpo solo, sino ambos simultáneamente, como llamamos biga a la pareja de caballos uncidos? Cada uno, sea el derecho o el izquierdo, forman parte de la biga, sea cualquiera la relación que guardan entre sí, pero no llamamos biga más que a los dos conjuntamente.