Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III 29. Ag: —Ya no te preguntaré más sobre esto, pues basta que hayas visto y admitido conmigo como ciertÃsimo que estas verdades son a manera de normas y luminares de las virtudes, y que son verdaderas e inconmutables, y que todas y cada una se hallan puestas para ser contempladas en común indistintamente por todos los que son capaces de contemplarlas, cada uno con su propia razón o inteligencia. Pero sà que te voy a preguntar si te parece a ti que estas verdades pertenecen a la sabidurÃa. Creo, que admites ser sabio quien ha alcanzado la sabidurÃa.
Ev: —Asà me lo parece, en efecto.
Ag: —Y ¿qué dices del que vive justamente? ¿PodrÃa vivir con justicia si no viera cuáles son las cosas inferiores, que debe subordinar a las superiores, y cuáles las iguales, que debe unir entre sÃ, y cuáles las que debe dar a cada uno como propias?
Ev: —No podrÃa.
Ag: —¿Negarás que quien asà ve las cosas, las ve sabiamente?
Ev: —No lo niego.
Ag: —Y ¿qué decir del que vive prudentemente? ¿No elige las cosas incorruptibles y ve que deben ser antepuestas a las corruptibles?
Ev: —ClarÃsimo.