Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Ag: —¿PodrÃas negar que lo incorrupto es mejor que lo corrupto, lo eterno mejor que lo temporal y lo inviolable mejor que lo violable?
Ev: —¿Quién podrá negarlo?
Ag: —¿Puede, por consiguiente, decir alguien que esta verdad es suya propia, si inconmutablemente se ofrece a la contemplación de todos los que la pueden contemplar?
Ev: —Nadie dirÃa con razón que ésta es una verdad suya propia, siendo asà que tan una y común es a todos, cuanto es verdad.
Ag: —Además, ¿quién negará que se debe apartar al alma de la corrupción e inclinarla hacia la incorrupción, esto es, que no debe amar la corrupción, sino la incorrupción? O ¿quién habrá que, confesando la existencia de la verdad, no entienda también que es inconmutable, y no vea que se halla en general a disposición de todos los que son capaces de intuirla?
Ev: —Es mucha verdad.
Ag: —Y respecto de aquel género de vida que, a pesar de todas las adversidades, no se aparta del camino de la verdad y de la honradez, ¿dudará alguien que es mejor que aquella otra que fácilmente quiebra y cambia frente a las incomodidades temporales?
Ev: —¿Quién lo dudará?