Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Entre los hombres hay quienes a la luz del sol eligen los objetos. Los contemplan con agrado, y en contemplarlos ponen todos sus encantos. Y puede haber otros que, teniendo una vista más vigorosa, más sana y potente, a nada miran con más placer que al sol, que ilumina también las demás cosas, en cuya contemplación se recrean los ojos más débiles. De la misma manera, cuando una poderosa y vigorosa inteligencia contempla con certeza la multitud de cosas inalterablemente verdaderas, se dirige hacia la verdad misma, que todo lo ilumina, y, adhiriéndose a ella, parece como que se olvida de todas las demás cosas, y, gozando de ella, goza a la vez de todas las demás, porque cuanto hay de agradable en todas las cosas verdaderas, lo es precisamente en virtud de la misma verdad.
La verdad origina la libertad y se posee con seguridad
37. En esto consiste también nuestra libertad, en someternos a esta verdad suprema; y es nuestro mismo Dios, quien nos libra de la muerte, es decir, del estado de pecado. La misma verdad hecha hombre y hablando con los hombres, dijo a los que creÃan en ella: Si sois fieles en guardar mi palabra, seréis verdaderamente mis discÃpulos y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres8. De ninguna cosa goza el alma con libertad sino de la que goza con seguridad.