Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Con los ojos vemos esta luz del dÃa, y distinguimos las diversas formas de los cuerpos, y los ojos son lo más hermoso de nuestro cuerpo, por eso han sido colocados en la parte más alta y digna del mismo, y, aparte de esto, nos valemos de ellos para proteger nuestra salud y para procurarnos otras muchas comodidades de la vida; no obstante, muchos abusan de los ojos para cometer torpezas sin cuento, y los obligan a servir al libertinaje. Tú ves de cuan grande hermosura carece el rostro que no tiene ojos; y al que los tiene, ¿quién se los ha dado sino el dador de todos los bienes, que es Dios?
Por consiguiente, asà como concedes que son bienes estos del cuerpo y alabas a quien los dio, sin mirar a los que abusan de ellos, del mismo modo debes conceder que la libertad, sin la cual nadie puede vivir rectamente, es un bien dado por Dios, y que debemos reprobar a los que abusan de ese bien antes que decir que no debió habérnoslo dado el que nos lo dio.
49. Ev: —Por lo mismo, quisiera que antes me probaras que la libertad del hombre es un bien, y entonces yo te concederÃa que Dios nos la habÃa dado, pues confieso que todos los bienes proceden de Dios.