Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Has de saber que, si las vituperas, es comparándolas consigo mismas, al considerar cuáles serÃan si no hubieran cometido el pecado. Pero el hombre debe, en el grado que le permitan sus facultades, tributar al Creador de ellaslasmás dignas alabanzas, no sólo porque su justicia las obliga a entrar en el orden por él establecido, sino también porque las hizo tales que, aun afeadas por el pecado, son muy superiores en dignidad a la luz corporal, por la cual justamente le alabamos.
13. También te advierto que te guardes de decir: «mejor serÃa que no existieran»; ni siquiera: «las debÃa haber creado de otra forma». Porque todo lo que razonablemente se te ocurra a ti como mejor, ten por cierto que Dios lo ha hecho, como Creador que es de todos los bienes. Y es de saber que no es una razón verdadera, sino una debilidad envidiosa, el no querer admitir grados inferiores en la escala de los seres, cuando se piensa que una cosa, cualquiera que sea, deberÃa haber sido dotada de más perfección; como si, por ejemplo, después de haber contemplado la hermosura del cielo no quisieras que hubiera sido hecha la tierra. Esto serÃa una iniquidad.