Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Justamente le censurarías si, no habiendo hecho el cielo, tú vieras que había hecho únicamente la tierra, porque hubieras podido decir que debía haberla hecho de forma que por ella hubieras podido imaginar el cielo. Pero después de haber visto realizado aquel cielo, cuya imagen querías se despertase en ti mediante la vista de la tierra, y una vez sabido que se llamaba cielo y no tierra, creo que, no habiendo sido frustrado tu deseo de un ser más perfecto, no te hubiera parecido mal que debajo de este cielo hubiera una criatura inferior llamada tierra.
Además, en la misma tierra hay tanta variedad según las regiones, que nada de cuanto pertenece a la hermosura de la tierra puede concebir nuestro espíritu que no haya sido hecho en su totalidad por Dios, creador de todas las cosas. Desde la parte más feraz y amena hasta llegar a la más árida e infecunda se pasa por una gradación media tal, que sería osado atreverse a juzgar desfavorablemente ninguna de ellas, a no ser comparada con otra mejor. Y al ascender así por todos estos grados en alabanzas al Creador, hasta llegar a la parte más perfecta de la tierra, no creo que te opusieras a la existencia de otra parte además de ésta.