Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III AsÃ, pues, cuanto más ames el ser, tanto más desearás la vida eterna y con tantas más ansias desearás ser formado de manera que tus deseos no sean temporales, ni marcados a fuego e impresos, por los amores de las cosas temporales. Estas cosas temporales antes de ser no son, y cuando son, se van deslizando, y cuando ya se han deslizado, dejan de ser. Asà que mientras son futuras aún no son, y cuando han pasado ya, tampoco son.
¿Cómo, pues, conseguir tener de modo estable aquellas cosas, en las que el comenzar a ser es idéntico al caminar hacia el no ser? El que ama el ser aprecia estas cosas en cuanto que son; pero pone su amor en el ser, que siempre es. Si es inconstante en el amor de las cosas temporales, se afirmará en el amor del ser eterno; si flaquea en el amor de las cosas transeúntes, se estabilizará en el amor del ser permanente, y será constante, y llegará a alcanzar el mismo ser que deseaba cuando temÃa no ser y no podÃa estar firme, hallándose encadenado por el amor de las cosas huidizas.