Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III 25. Quizá dirá, a propósito de este ejemplo, que no se lamenta de la existencia de la luna, pues aunque su claridad es menor, no llega a ser abyecta; pero sí de la existencia de las almas, y no precisamente por su falta de luz, sino por su estado de desgracia.
Sea; mas piense que si la opacidad de la luna no es una desgracia, tampoco la claridad del sol es en él una felicidad;porque, aunque sean cuerpos celestes, son, no obstante, cuerpos, en orden a esta luz, que impresionan nuestros ojos corporales. Y ningún cuerpo, como cuerpo, puede ser ni dichoso ni desdichado, bien que puedan ser cuerpos de seres felices o infelices.