Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Los pecados y los castigos consiguientes no son seres, sino que son estados accidentales de los seres; aquéllos, los pecados, estados voluntarios, y éstos, los castigos, estados penales; pero el estado voluntario de pecado es un estado accidental de desorden vergonzoso, al cual sigue el estado penal, precisamente para ponerle en el lugar que le corresponde, y que no sea un desorden dentro del orden universal. Se le obliga de este modo a formar parte en el orden del universo, quedando así reparado el desorden del pecado por la pena correspondiente.