Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Y cierto que, si bien se consideran las cosas, se ve claramente que Dios debió crear seres que nunca pecarÃan, que no pecarán jamás; y la misma razón dice también que estas criaturas se abstienen libremente del pecado, y que su inocencia no es debida a la necesidad de no pecar, sino a su propia libertad. Dios habÃa previsto que estas criaturas jamás pecarÃan; y la misma razón manifiesta que estas criaturas se abstienen libremente del pecado, y que no dejan de pecar a la fuerza, sino voluntariamente.
Sin embargo, aunque pecaran (si bien no pecaron, como habÃa previsto Dios que no pecarÃan) bastarÃa el inefable poder de Dios para gobernar todo el universo de tal manera que, dando a todos su congrua y justa retribución, no permitirÃa que en toda la universalidad de su imperio hubiera algo vergonzoso o inconveniente.