Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III De donde se infiere que todo vicio es contra la naturaleza, incluso contra la de aquellas cosas cuyo es el vicio, y puesto que en tanto es vicio en cuanto que es contra la naturaleza de la cosa viciada, síguese que no se puede vituperar con razón el vicio de cosa alguna sino de aquella cuya naturaleza se alaba. En conclusión: por nada te puede desagradar con razón el vicio sino porque vicia lo que en la naturaleza es laudable.
No toda corrupción es reprobable
XIV 39. Debemos ver también si se puede decir con verdad que una naturaleza se corrompe por el vicio de otra sin ninguno suyo. Si la naturaleza que intenta corromper a otra no encuentra en ella nada corruptible, no puede corromperla. Pero, si lo encuentra, entonces la corrompe contribuyendo ella con algún vicio.
En primer lugar, si una naturaleza más poderosa rehúsa ser corrompida por otra más débil, no se corrompe; pero si no lo rehúsa, en este caso comienza a corromperse por su propio vicio antes de serlo por el ajeno. En segundo lugar, si el igual no quiere ser corrompido por su igual, tampoco se corrompe; porque cualquier naturaleza viciada que intente corromper a otra que no lo está, por esto mismo no lo intenta como igual, sino como inferior, a causa de ser viciosa.