Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III Consiguientemente, no será la ignorancia y los desfallecimientos castigo del pecado para las almas que vienen a la existencia, sino un estímulo para hacerse mejores y un principio de su perfección. No es poco haber recibido con anterioridad a todo mérito de buenas obras la facultad de juzgar, gracias a la cual antepone el alma la sabiduría al error y la quietud a la lucha, a fin de poder llegar a esos estados no por nacimiento, sino por esfuerzo. Y si no quisiere trabajar con este fin, justamente será considerada como rea de pecado, como quien no ha querido usar bien de la facultad que ha recibido.
Si bien ha nacido en la ignorancia y rodeada de dificultades, no obstante, ninguna necesidad la constreñía a permanecer en la condición en que nació. Y en verdad que nadie sino Dios omnipotente pudo ser el Creador de estas almas, que creó sin que a ellas le hubieran amado, y que por amarlas las restauró, y que, amado después por ellas, las perfecciona, el mismo que otorga la existencia a las que no existen y da la bienaventuranza si aman a quien les dio la vida.