Libre Albedrio - BAC - Libro III
Libre Albedrio - BAC - Libro III 12. Ag: —Y por lo que hace a aquel sentido interior, que arriba vimos como inferior a la razón y que hasta nos era común con las bestias, ¿dudarás anteponerlo a este sentido por el que percibimos los cuerpos, y que ya antes dijiste que debÃa preferirse al cuerpo?
Ev: —En modo alguno puedo dudarlo.
Ag: —También quisiera oÃr de ti por qué no lo dudas. En efecto, no podrás decir que este sentido interior debe clasificarse en aquel género de los tres antes citados, al que pertenecen los seres inteligentes, sino únicamente en el de los que existen y viven, pero que no tienen inteligencia, ya que este sentido interior se halla también en los animales, los cuales no tienen inteligencia. Siendo esto asÃ, deseo saber por qué antepones el sentido interior a este sentido por el que percibimos los cuerpos, hallándose ambos incluidos en el género de los vivientes.
El sentido cuyo objeto son los cuerpos, lo antepusiste a los cuerpos mismos, porque éstos pertenecen al género de los seres que únicamente existen, y aquél al de los vivientes. Mas perteneciendo también el sentido interior al género de los vivientes, ¿por qué lo juzgas mejor que el sentido exterior?