Facundo
Facundo En una población de cuarenta mil habitantes reunidos en una ciudad, no hay hoy un solo abogado hijo del país ni de las otras provincias.
Todos los tribunales están desempeñados por hombres que no tienen el más leve conocimiento del derecho, y que son, además, hombres estúpidos en toda la extensión de la palabra. No hay establecimiento ninguno de educación pública. Un colegio de señoras fué cerrado en 1840; tres de hombres han sido abiertos y cerrados sucesivamente del 40 al 43, por la indiferencia y aun hostilidad del gobierno.
Sólo tres jóvenes se están educando fuera de la provincia.
Sólo hay un médico sanjuanino.
No hay tres jóvenes que sepan el inglés, ni cuatro que hablen el francés.
Uno sólo hay que ha cursado matemáticas.
Un solo joven hay que posee una instrucción digna de un pueblo culto, el señor Rawson, distinguido ya por sus{87} talentos extraordinarios. Su padre es norteamericano, y a esto ha debido que reciba educación.
No hay diez ciudadanos que sepan más que leer y escribir.
No hay un militar que haya servido en los ejércitos de línea fuera de la República.