Facundo
Facundo Cuando llega a la pubertad, su carácter toma un tinte más pronunciado. Cada vez más sombrÃo, más imperioso, más selvático, la pasión del juego, la pasión de las almas rudas que necesitan fuertes sacudimientos para salir del sopor que las adormeciera, domÃnalo irresistiblemente a la edad de quince años. Por ella se hace una reputación en la ciudad; por ella se hace intolerable en la casa en que se le hospeda; por ella, en fin, derrama por un balazo dado a un Jorge Peña el primer reguero de sangre que debÃa entrar{99} en el ancho torrente que ha dejado marcado su pasaje en la tierra.