Facundo
Facundo Es que el terror es una enfermedad del ánimo que aqueja a las poblaciones, como el cólera morbo, la viruela, la escarlatina. Nadie se libra al fin del contagio. Y cuando se trabaja de diez años consecutivos para inocularlo, no resisten al fin ni los ya vacunados. ¡No os riáis, pues, pueblos hispanoamericanos al ver tanta degradación! ¡Mirad que sois españoles, y la inquisición educó asà a la España! Esta enfermedad la traemos en la sangre. ¡Cuidado, pues!
Volvamos a tomar el hilo de los hechos. Facundo entró triunfante en Tucumán y regresó a La Rioja pasados unos pocos dÃas, sin cometer actos notables de violencia y sin imponer contribuciones. Es que la regularidad constitucional de Rivadavia habÃa formado una conciencia pública que no era posible arrastrar de un golpe.
Facundo regresa a La Rioja; pero enemigo de la Presidencia que lo ha comisionado para deponer a La Madrid, Quiroga no sabÃa qué decir fijamente sobre el motivo de esta oposición a la Presidencia, lo que es muy natural. Él mismo no podrÃa haberse dado cuenta de ello. «Yo no soy federal—decÃa siempre—, que soy tonto.» «¿Sabe usted—decÃa una vez a don Dalmacio Vélez—, por qué, he hecho la guerra? ¡Por esto!» Y sacaba una onza de oro. MentÃa Facundo.