Facundo
Facundo Nadie podía replicar entonces que si López lo ignoraba, Rosas no, porque a él era dirigida la carta. Ultimamente, el doctor don Vicente Maza, el secretario de Rosas y procesador de los reos, murió también degollado en la sala de sesiones; de manera que Quiroga, sus asesinos, los jueces de los asesinos y los instigadores del crimen, todos tuvieron en dos años la mordaza que la tumba pone a las revelaciones{285} indiscretas. Id ahora a preguntar quién mandó matar a Quiroga. ¿López? No se sabe. Un mayor Muslera, de auxiliares, decía una vez en presencia de muchas personas, en Montevideo: «Hasta ahora he podido descubrir por qué me ha tenido preso e incomunicado el general Rosas durante dos años y cinco meses. La noche anterior a mi prisión estuve en su casa.