Facundo
Facundo ¿Degüella, castra, descuartiza a sus enemigos para acabar de un solo golpe y con una batalla la guerra? Pues{319} bien: ha dado ya veinte batallas, ha muerto veinte mil hombres, ha cubierto de sangre y de crímenes espantosos toda la República; ha despoblado la campaña y la ciudad para engrosar sus sicarios, y al fin de diez años de triunfo su posición precaria es la misma. Si sus ejércitos no toman a Montevideo, sucumbe; si la toman, quédale el general Paz con ejércitos; quédale el Paraguay virgen; quédale el Imperio del Brasil; quédale Chile y Bolivia que han de estallar al fin; quédale la Europa que lo ha de enfrenar; quédanle, por último, diez años de guerra, de despoblación y pobreza para la República, o sucumbir: no hay remedio. ¿Triunfará? Pero sus adictos habrán perecido, y otra población y otros hombres reemplazarán el vacío que ellos dejen. Volverán los emigrados a cosechar los frutos de su triunfo.