Facundo
Facundo El dÃa, pues, que un Gobierno nuevo dirija a objetos de utilidad nacional los millones que hoy se gastan en hacer guerras desastrosas e inútiles y en pagar criminales; el dÃa que por toda Europa se sepa que el horrible monstruo que hoy desola la República y está gritando diariamente muerte a los extranjeros ha desaparecido, ese dÃa la inmigración industriosa de la Europa se dirigirá en masa al RÃo de la Plata; el nuevo Gobierno se encargará de distribuirla por las provincias; los ingenieros de la República irán a trazar en todos los puntos convenientes los planos de las ciudades y villas que deberán construir para su residencia, y terrenos feraces les serán adjudicados, y en diez años quedarán todas las márgenes de los rÃos cubiertas de ciudades, y la República doblará su población con vecinos activos, morales e industriosos. Estas no son quimeras, pues{332} basta quererlo y que haya un Gobierno menos brutal que el presente para conseguirlo.