Facundo
Facundo Ultimamente, sus mismas brutalidades y su desenfreno lo han llevado a comprometer la República en una guerra exterior en que el Paraguay, el Uruguay y el Brasil, lo harían sucumbir necesariamente, si la Europa misma no se viese forzada a venir a desmoronar ese andamio de cadáveres y de sangre que lo sostiene. Los que aun abrigan preocupaciones contra los extranjeros, pueden responder{333} a esta pregunta: Cuando un forajido, un furioso, o un loco frenético llegase a apoderarse del Gobierno de un pueblo, ¿deben todos los demás Gobiernos tolerar y dejar que destruya a su salvo, que asesine sin piedad y que traiga alborotadas diez años a todas las naciones vecinas?