Facundo
Facundo Argentinos: Os juro por mi espada que ninguna otra aspiración me anima que la de la libertad. A nadie se le oculta que mi fortuna es el patrimonio y el sostén de los bravos que mando, y el dÃa que los pueblos hayan recuperado{342} sus derechos será el mismo de mi silencio y mi retiro. Nada más aspira un hombre que no necesita ni cortejar el Poder ni al que manda. Libre por principios y por propensión, mi estado natural es la libertad; por ella verteré mi sangre y mil vidas, y no existirá esclavo donde las lanzas de La Rioja se presenten.
Soldados de mi mando: El que quiera dejar mis filas puede retirarse y hacer uso de mi oferta, que os hago por tercera vez. Mas el que quiera enristrar la lanza contra los opresores y oprimidos (sic), quedad al lado mÃo. Los enemigos ya saben lo que leéis y os tiemblan.
Opresores y conquistadores de la libertad: Triunfaréis acaso de los bravos riojanos, porque la fortuna es inconstante; pero se legará hasta el fin de los siglos la memoria de mil héroes que no saben recibir heridas por la espalda.
Oprimidos: Los que deseéis la libertad o una muerte honrosa, venid a mezclaros con vuestros compatriotas, con vuestros amigos y con vuestro camarada.—Juan Facundo Quiroga.