Facundo
Facundo [35] En la causa criminal seguida contra los cómplices en la muerte de Quiroga, el reo Cabanillas declaró en un momento de efusión, de rodillas, en presencia del doctor Maza—degollado por los agentes de Rosas—, que él no se habÃa propuesto sino salvar a Quiroga; que el 24 de diciembre habÃa escrito a un amigo de éste, un francés, que le hiciese decir a Quiroga que no pasase por el monte de San Pedro, donde él estaba aguardándole con veinticinco hombres para asesinarlo por orden de su Gobierno; que Toribio Junco—un gaucho de quien Santos Pérez decÃa: «Hay otro más valiente que yo: es Toribio Junco»—habÃa dicho al mismo Cabanillas que, observando cierto desorden en la conducta de Santos Pérez, empezó a acecharlo, hasta que un dÃa lo encontró arrodillado en la capilla de la Virgen de Tulumba, con los ojos arrasados de lágrimas; que preguntándole la causa de su quebranto, le dijo: «Estoy pidiéndole a la Virgen me ilumine sobre si debo matar a Quiroga, según me lo ordenan; pues me presentan este acto como convenido entre los gobernadores López de Santa Fe, y Rosas, de Buenos Aires, único medio de salvar la República.—(Nota de la edición de 1851.)