La vida de Dominguito
La vida de Dominguito El retrato del Coronel Rivas, en todo el esplendor de su juventud, antes de tomar cuerpo, fué tomado en San Juan y debe estar en poder de su viuda. Existe el del Gobernador y General Benavides, del mismo pincel de Torres y el del Teniente Coronel Sarmiento[3] de cuerpo entero, colocado entre los arcos del cuartel de San Clemente como fondo, y dando órdenes á un batallón que se apresta á salir, porque esa era la facción prominente de la época, con fuerzas al mando de Sandes en San Luis, de Arredondo en la Rioja, destacamentos que iban ó venían de las lagunas ó de Jachal, los rifleros que partían á Mendoza á contener á Clavero, con encuentros y combates hacia todos lados; mientras que el Chacho vencido en todas partes, porque esa era su estrella, se presentó á las puertas de San Juan, sabiendo que las fuerzas lo andaban buscando por todas partes menos donde estaba. Allí se hallaba esperándolo un día Irrazabal, con una compañía del 1o de linea que dió cuenta de él.
Y todo esto se hacía en San Juan, empedrando las calles, haciendo tallar mármol para puentes y veredas, fabricando todo lo concerniente á la guerra en provincia lejana en que hicieron prodigios de habilidad y rapidez el señor Antero Barriga chileno, hoy cónsul, y D. Manuel J. Zavalla que fué después Gobernador de San Juan, por donde se vé que no faltaron hombres competentes.