La vida de Dominguito
La vida de Dominguito El 24 de mayo estábamos arrepentidos de no haber cargado al enemigo el 2. Ayer nos arrepentimos de no haberlo hecho el 24.
Dentro de un mes diremos, y con razón, que ayer era el día mas á propósito para hacerlo.
Lo de siempre cebada al rabo.
El combate del once que nos costó caro, fué una estratagema del enemigo para llamarnos la atención al frente y proseguir amansal va sus trabajos de la izquierda. La estratagema le salió bien.
Es curioso lo que está pasando en esta guerra. Al principio nos reíamos del enemigo; y á todas sus cosas decíamos: cosas paraguayas, es decir, barbaridades. Después hemos tenido que tomar, y muy á lo serio, con descontento de Antar, y otros embusteros de oficio estos asuetos; y hoy día para nuestras cosas, no hay mas que decir y diremos bien: cosas de España!
Hace tres meses pasamos el río anunciando tragarnos al Paraguay en pocos días y hoy día estamos á treinta cuadras de donde desembarcamos.
Nos reíamos á carcajadas de sus trincheras; y hoy día nos hemos encerrado tras de zanjas y parapetos.