La vida de Dominguito
La vida de Dominguito La trajedia está salvada —la grave matrona se alza majestuosa de entre la historia para ceñirse el coturno de la escena.
No me considero con fuerzas suficientes para juzgar la trajedia en nombre del Arte; y mi voz desautorizada irÃa á engrosar apenas el himno general de admiración que ha arrancado la aparición de la Muerte de César.
La trajedia del Sr. Vega, muestra á cada paso la majestad del lenguaje latino; y en cada escena se descubre el espÃritu de Roma en las sentencias de Tácito, en las frases conservadas por la historia, en los preceptos de Horacio, en el encanto del ritmo de Virgilio: todo esto en medio del endecasÃlabo sonoro y elevado que caracteriza el espÃritu sereno de nuestro poeta.