La vida de Dominguito
La vida de Dominguito Debe abrigarse bajo el mismo hogar, sentir las palpitaciones de la vida íntima, tomar parte en el desarrollo de las ideas dominantes, y seguir á ese pueblo en el ejercicio de sus más insignificantes derechos, para poder acompañarlo en sus luchas en la tribuna ó en el foro, en las columnas de la prensa como en las filas de sus voluntarios. Cumple con este precepto el autor de París en América y el Dr. Lefébvre, hombre cargado de todas las preocupaciones europeas, de todas las teorías sobre la libertad en el viejo mundo, aparece del día á la mañana en la ciudad de París de Massachussets acompañado de su familia, rodeado de sus amigos que solo cambian sus nombres por sus homólogos en la lengua inglesa. Un espiritista norteamericano le hace despertarse en Estados Unidos, cuando se ha acostado en su casa de la Chaussee-d'Antin en París. El Dr. Lefébvre conserva fresca la memoria y en el transcurso del libro, que puede decirse que es su diario de impresiones de viaje, se ve que está bien empapado en sus doctrinas, que no abandona sino cuando las ideas americanas lo abruman con su peso. No es el menor mérito del libro, el de demostrar, incidente por incidente, la lucha de dos principios bien definidos y que constituyen el uno la vida de la Francia, el otro el poder y grandeza de los Estados Unidos.