El arte de sobrevivir
El arte de sobrevivir De ahà también que el respeto, que nos impone un gran dolor, se sienta aún más ante cualquier difunto, que cada muerte sea una especie de apoteosis o santificación y que no podamos siquiera contemplar el cadáver del hombre más corriente sin sentir veneración. En ese sentido, hay que considerar precisamente el morir como el objetivo moral primordial de la vida, y en ese instante se alcanza más que en todos los años de existencia, que tan solo fueron una preparación, un praeludium para ese instante. De esta manera, la muerte es el Résumé de la vida, la suma total de la misma, que expresa en una sola frase lo que la existencia nos dio poco a poco y por partes, y no es sino lo siguiente: que la voluntad de vivir, es decir, todo afán cuya manifestación constituye la vida, es algo inútil, vano, en sà mismo contradictorio, algo a lo que resulta salvÃfico darle la espalda.[114]