El arte de sobrevivir
El arte de sobrevivir Por tanto, no cabe indagar sobre el pasado anterior al momento que vivimos ni sobre el futuro que venga tras haber muerto, sino que hemos de reconocer el presente como la única forma en que se presenta la voluntad; este no escapará de ella, y ella tampoco de él. A quien, por ende, satisfaga la vida como es, quien la afirma de todos los modos posibles, podrá en confianza contemplar la existencia como algo infinito y rechazar el miedo a la muerte por ser una simple ilusión que nos infunde el temor absurdo de perder el instante inventando un tiempo que exista sin presente: un engaño que, en lo que concierne al tiempo, es como aquel otro, en que lo que al espacio se refiere, según el cual cada uno en su fantasía considera el lugar de la esfera terrestre que él ocupa en ese momento como la parte de arriba y todo lo demás como la de abajo; de igual modo, cada uno vincula el momento presente a su propia individualidad y cree que con este desaparece también el presente, y que el pasado y el futuro se quedan entonces sin aquel. Mas, de igual manera que sobre la esfera terrestre en todas partes se está arriba, así también la forma de toda vida es el momento actual, y temer a la muerte porque nos pueda arrebatar el presente no es más sabio que temer que uno pudiera caerse de la Tierra redonda, en cuya parte de arriba se halle felizmente en ese instante.[130]