El arte de sobrevivir
El arte de sobrevivir Todo lo que estas consideraciones deberÃan dejar claro, a saber, la imposibilidad de una satisfacción duradera y la negatividad de toda felicidad, encuentra su explicación en aquello que fue dicho al final del segundo libro:[165] es decir, que la voluntad, cuya objetivación es la vida humana al igual que cualquier fenómeno, constituye un afán carente de objetivo y fin. La impronta de esta carencia de finalidad la encontramos también en todas las partes de su manifestación global, desde la forma más general de esta, pasando por el tiempo y el espacio sin fin, hasta la más perfecta de todas las manifestaciones, a saber, la vida y el afán de los hombres.[166]
Nadie es feliz, sino que anhela durante toda su vida una supuesta felicidad, que raramente alcanza y, cuando lo hace, es solo para verse decepcionado. Por norma general, al final cada cual llega al puerto haciendo agua y desarbolado. Y entonces resulta completamente indiferente si fue feliz o infeliz, en una vida que no fue más que un presente fugaz y que en ese momento llega a su fin.[167]