El mundo como voluntad y representacion I
El mundo como voluntad y representacion I La idea más perfecta nacida de esa victoria sobre varias ideas u objetivaciones de la voluntad inferiores adquiere un carácter completamente nuevo precisamente al asumir en sà misma un análogo altamente potenciado de cada una de las que han sido vencidas: la voluntad se objetiva de una manera más clara: primero por generatio aequivoca, y luego por asimilación del germen existente, nacen el jugo orgánico, la planta, el animal y el hombre. Asà pues, de la lucha entre los fenómenos inferiores surgen los superiores, que los devoran a todos pero también realizan la aspiración de todos ellos en un grado superior. Por consiguiente, aquà rige ya la ley: serpens, nisi serpentem comederit, non fit draco[119].