El mundo como voluntad y representacion I
El mundo como voluntad y representacion I Especialmente ilustrativo es a este respecto el Torquato Tasso de Goethe, en el que no solo se nos pone a la vista el sufrimiento y esencial martirio del genio en cuanto tal, sino también su constante tránsito a la locura. Finalmente, el hecho del contacto inmediato entre genialidad y locura se confirma, por un lado, en las biografÃas de hombres sumamente geniales, por ejemplo, Rousseau, Byron y Alfieri, y en las anécdotas de la vida de otros; por otro lado, he de mencionar que en mis frecuentes visitas a los manicomios he encontrado sujetos particulares de gran talento, cuya genialidad se entreveÃa a través de la locura, aunque esta mantenÃa un total predominio. Eso no se puede atribuir a la casualidad, ya que, por un lado, el número de locos es relativamente pequeño y, por otro, un individuo genial es un fenómeno infrecuente sobre toda estimación usual y surge como una excepción en la naturaleza; de esto solo podemos convencernos si los genios realmente grandes que ha producido toda la Europa cultivada en la época antigua y moderna —entre los que, sin embargo, solo hay que contar los que crearon obras que han mantenido a lo largo de todos los tiempos un valor permanente para la humanidad—, si, como digo, contamos esos individuos y comparamos su número con los 250 millones que viven permanentemente en Europa renovándose cada treinta años. Tampoco quiero dejar de mencionar que he conocido gente de superioridad intelectual, no significativa pero sà clara, que al mismo tiempo delataba un leve toque de locura. Conforme a ello, puede parecer que toda elevación del intelecto por encima de la medida usual, en cuanto anormalidad que es, predispone ya a la locura. Entretanto, quisiera exponer con la mayor brevedad posible mi opinión sobre la razón puramente intelectual de aquella afinidad entre genialidad y locura, ya que esa discusión ayudará a explicar la verdadera esencia de la genialidad, es decir, de la única cualidad espiritual que es capaz de producir auténticas obras de arte. Pero eso hace necesaria una breve discusión acerca de la locura misma[157].