El mundo como voluntad y representacion I
El mundo como voluntad y representacion I Séame permitido intercalar aquà de pasada una comparación referente al arte oratoria. En efecto, asà como una forma corporal bella resulta más favorecida con ropa muy ligera o sin ninguna, y por eso un hombre muy bello, si al mismo tiempo tuviera buen gusto y pudiera seguirlo, irÃa mejor casi desnudo, ataviado únicamente al modo de los antiguos, igualmente todo espÃritu bello e ingenioso se esforzará por expresarse siempre de la forma más natural, espontánea y simple, siempre que de algún modo le sea posible comunicar sus pensamientos a otros para asà aliviar la soledad que ha de sentir en un mundo como este: y, a la inversa, la pobreza de espÃritu, la confusión y la excentricidad se revestirán de las expresiones más rebuscadas y los discursos más oscuros, a fin de encubrir en frases complicadas y pomposas los pensamientos insignificantes, minúsculos, sosos o vulgares; igual que aquel que, faltándole la majestad de la belleza, pretende suplir esa carencia con la ropa y busca ocultar la insignificancia o fealdad de su persona bajo bárbaros atavÃos, lentejuelas, plumas, rizos, ahuecamientos y mantos. Tan cohibidos como este si tuviera que ir desnudo, estarÃan algunos autores si se les obligara a traducir su pomposo y oscuro libro en su pequeño y claro contenido.