El mundo como voluntad y representacion I

El mundo como voluntad y representacion I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En los géneros poéticos más objetivos, en especial el romance, la epopeya y el drama, el fin, la revelación de la idea de la humanidad, se consigue con dos medios en particular: a través de la representación correcta y profunda de caracteres significativos, y mediante la invención de situaciones relevantes en las que aquellos se desenvuelven. Pues así como al químico no solo le corresponde presentar en su pureza y autenticidad los elementos y sus principales combinaciones sino también exponerlos al influjo de los reactivos en los que sus propiedades se hacen visibles de forma clara y patente, al poeta no solamente le incumbe presentarnos de forma verdadera y fiel los caracteres significativos, como también la naturaleza misma, sino que para que podamos reconocerlos tiene que ponerlos en situaciones en las que sus cualidades se desplieguen plenamente y se presenten con claridad, en rasgos nítidos, razón por la cual se les llama situaciones relevantes. En la vida real y en la historia solo rara vez produce el azar situaciones de esa índole, y además quedan aisladas, perdidas y ocultas por la multitud de lo insignificante. La general relevancia de las situaciones es lo que debe diferenciar el romance, la epopeya y el drama de la vida real, tanto como la conjunción y selección de caracteres significativos: pero en ambas cuestiones la verdad más estricta es condición indispensable de su efecto; y la falta de unidad de los caracteres, la contradicción consigo mismos o con el ser de la humanidad en general, como también la imposibilidad o la inverosimilitud de los acontecimientos, aunque solo sea de las circunstancias accesorias, resultan tan ofensivas en la poesía como las figuras mal dibujadas, la falsa perspectiva o la defectuosa iluminación en la pintura: pues allá como acá exigimos un fiel espejo de la vida, de la humanidad y del mundo, pero esclarecido por la exposición y convertido en relevante por la composición. Dado que el fin de todas las artes no es más que uno, la representación de las ideas, y su diferencia esencial solo estriba en qué grado de objetivación de la voluntad constituye la idea a representar, conforme al cual se determina a su vez el material de la representación, hasta las artes más distantes pueden explicarse comparándolas entre sí. Así, por ejemplo, para captar plenamente las ideas que se expresan en el agua, no es suficiente con verla en un tranquilo estanque y en una corriente que fluya armónicamente, sino que aquellas ideas no se despliegan del todo hasta que el agua se manifiesta bajo todas las circunstancias y obstáculos que, al actuar sobre ella, provocan la completa manifestación de todas sus propiedades. Por eso la encontramos bella cuando cae, brama, hace espuma, salta de nuevo hacia lo alto, o cuando se vaporiza al caer, o finalmente cuando, dominada de forma artificial, se eleva en forma de chorro: así, manifestándose de diversas formas bajo distintas circunstancias, afirma siempre fielmente su carácter: para ella es tan natural inyectarse a lo alto como permanecer quieta como un espejo; tan dispuesta está a lo uno como a lo otro en cuanto se presenten las circunstancias. Lo que hace el artista de la conducción de agua en la materia fluida, lo hace el arquitecto con la sólida, y eso mismo hace el poeta épico o dramático con la idea de humanidad. El despliegue y explicitación de la idea expresada en el objeto de cada arte, de la voluntad que se objetiva en cada grado, constituye el fin común de todas las artes. La vida del hombre, tal y como se muestra en la realidad en la mayoría de los casos, se asemeja al agua tal y como se muestra en la mayoría de los casos: en el estanque y el río; pero en la epopeya, el romance y la tragedia los caracteres son seleccionados y colocados en las circunstancias en las que se despliegan todas sus cualidades, las profundidades del ánimo humano se abren y se hacen visibles en acciones extraordinarias y de suma importancia. Así objetiva la poesía la idea del hombre, a la que es peculiar representarse en caracteres altamente individualizados.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker