Parerga y paralipomena II

Parerga y paralipomena II

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Así pues, el genio se opone diametralmente a la capacidad de acción práctica, sobre todo en la máxima palestra de esta, donde despunta en el mundo de la política; porque precisamente la elevada perfección y fina sensibilidad del intelecto obstaculiza la energía de la voluntad; pero esta, al presentarse como audacia y vigor, con tal de estar dotada de un entendimiento hábil y preciso acompañado de un juicio acertado y de alguna astucia, hará de uno un hombre de Estado, un general y, cuando llegue hasta la temeridad y la tozudez, y bajo circunstancias favorables, también un carácter de la historia mundial. Mas es ridículo querer hablar de genio en el caso de tales gentes. Igualmente, los grados más bajos de la superioridad de espíritu, es decir, la prudencia, la astucia y determinados talentos parciales, son los que capacitan para salir adelante en el mundo y fundamentan fácilmente la felicidad de la persona, en especial cuando se les añade aquí la desvergüenza (como arriba la temeridad). Pues en todos los grados inferiores de preeminencia espiritual el intelecto sigue fiel a su destino natural, el servicio de la propia voluntad, solo que lo cumple con mayor exactitud y facilidad. En el genio, en cambio, se sustrae a él. Por eso el genio es claramente desfavorable para la felicidad de la persona, razón por la que también Goethe pone en boca de Tasso:

La corona de laurel es, allá donde se te aparece


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker