Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II A aquella vida puramente intelectual del individuo le corresponde otra igual del conjunto de la humanidad, cuya vida real se encuentra también en la voluntad, tanto en su significado empírico como en el trascendente. Esta vida puramente intelectual de la humanidad consiste en su progresivo conocimiento a través de las ciencias y en el perfeccionamiento de las artes, cosas ambas que se continúan lentamente a lo largo de generaciones y siglos, y a las que ofrecen su contribución las efímeras generaciones individuales. Esa vida intelectual flota como un suplemento etéreo, como un fragante vapor originado por la fermentación, por encima de la actividad del mundo, de la vida real de los pueblos dirigida por la voluntad; y junto a la historia mundial marcha, inocente y sin mancha de sangre, la historia de la filosofía, de las ciencias y de las artes.