Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Una comprensión metafísica completa y exhaustiva ¿no nos haría incapaces para todo obrar físico, para toda nuestra conducta, y nos sumiría quizás en un terrible espanto, como el de quien ha visto un fantasma? —
B.— Pero tú cometes una atroz petitio principii al afirmar que somos meros seres temporales, perecederos y finitos: somos al mismo tiempo infinitos, eternos, el principio originario de la naturaleza misma: por eso vale la pena el esfuerzo de investigar constantemente «si al final no se puede sondear la naturaleza[126]».