Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II El hecho de que introducirse en un baño frío acelere mucho la respiración de forma instantánea, y que ese efecto se mantenga aún un rato después de salir cuando el baño es muy frío, lo explica Marshal Hall en su libro antes mencionado, § 302, como un movimiento reflejo provocado por el frío que actúa repentinamente sobre la médula espinal. A esa causa efficiens del asunto quiero añadirle la causa final: que la naturaleza pretende subsanar lo más rápidamente posible una pérdida de calor tan importante y repentina, cosa que hace precisamente incrementando la respiración en cuanto fuente interna de calor. Su resultado secundario —el aumento de la sangre arterial y la disminución de la venosa— puede que tenga mucho que ver, junto con la acción directa sobre los nervios, con el ánimo incomparablemente claro, alegre y contemplativo que suele ser consecuencia inmediata de un baño frío, y tanto más cuanto más frío era.