Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II El bostezo pertenece a los movimientos reflejos. Supongo que su causa remota es una momentánea pérdida de potencia cerebral provocada por el aburrimiento, la torpeza de espíritu o la somnolencia; entonces la médula espinal alcanza el predominio sobre el cerebro y provoca por sus propios medios aquel peculiar espasmo. En cambio, el estiramiento de los miembros que con frecuencia acompaña al bostezo no se cuenta ya entre los movimientos reflejos, puesto que permanece sometido al arbitrio aun cuando se produzca sin premeditación. Creo que así como el bostezo nace en última instancia de un déficit de sensibilidad, el estiramiento se debe a un momentáneo exceso de irritabilidad acumulada de la que intentamos liberarnos. Por consiguiente, se produce únicamente en periodos de fortaleza, no en los de debilidad. — Un dato a tener en cuenta al investigar la naturaleza de la actividad nerviosa es el adormecimiento de los miembros presionados, con la notable circunstancia de que nunca se produce en el sueño (del cerebro).