Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II El hecho de que cuando se resiste el deseo de orinar este desaparezca totalmente, vuelva más tarde y se repita otra vez lo mismo, lo explico de la siguiente forma: el cerramiento del sphincter vesicae es un movimiento reflejo que en cuanto tal es mantenido por nervios espinales, por lo tanto sin conciencia ni arbitrio. Cuando esos nervios se cansan debido a la mayor presión de la vejiga llena, la sueltan, pero su función es asumida inmediatamente por otros nervios pertenecientes al sistema cerebral; esto ocurre ya con un arbitrio consciente y una sensación desagradable, y dura hasta que aquellos primeros nervios han descansado y vuelven a emprender sus funciones. Ese proceso puede repetirse varias veces. — Durante ese tiempo en que los nervios cerebrales suplen a los espinales y, en consecuencia, las funciones conscientes a las inconscientes, intentamos alcanzar algún alivio moviendo rápidamente las piernas y los brazos. La explicación que yo le doy a este hecho es que, al dirigirse con ello la fuerza nerviosa a los nervios activos que excitan la irritabilidad, los nervios sensibles, que en su condición de mensajeros del cerebro causan aquella sensación desagradable, pierden algo de sensibilidad. —