Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II De aquà se sigue además que la individualidad no se basa exclusivamente en el principium individuationis y, por lo tanto, no es del todo mero fenómeno sino que arraiga en la cosa en sÃ, en la voluntad del individuo: pues su carácter mismo es individual. Qué profundidad alcanzan sus raÃces es una de las preguntas que no me arriesgo a responder.
Aquà vale la pena recordar que ya Platón a su manera presenta la individualidad de cada cual como su acto libre, al sostener que cada uno nace como lo que es a través de la metempsicosis y como consecuencia de su corazón y su carácter (Pedro, cap. 28. — Sobre las leyes X, p. 106, ed. Bip.). — También los brahmanes, por su parte, expresan la determinación inalterable del carácter innato en forma mÃtica, diciendo que al producir a cada hombre Brahma ha grabado en caracteres sobre su cráneo su hacer y su padecer, y conforme a ellos ha de transcurrir su vida. Ellos interpretan como esa escritura los dientes de las suturas de los huesos craneales. Su contenido es una consecuencia de su vida y conducta pasadas. (Véase Lettres édifiantes, édition de 1819, vol. 6, p. 149 et vol. 7, p. 135.) La misma opinión parece subyacer al dogma cristiano (incluso ya paulino) de la predestinación.