Parerga y paralipomena II

Parerga y paralipomena II

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Con frecuencia la madre verdadera se convierte en madrastra tras la muerte del padre. Pero en general son solo las madrastras las que tienen tan mala fama, que ha dado lugar a la palabra stiefmütterlich[274], mientras que nunca se ha hablado de la condición de padrastro en ese sentido: aquella fama la tenían ya en la época de Heródoto ([Historiae] IV, 154)[275] y han sabido mantenerla. En todo caso, la mujer necesita siempre tutela, así que nunca puede ser tutora. Mas en general una mujer que no ha amado a su marido tampoco amará a los hijos de este, en particular después de que ha pasado el tiempo del amor materno meramente instintivo, que por lo tanto no se le puede atribuir desde el punto de vista moral. — Además, opino que ante un tribunal el testimonio de una mujer debe tener, caeteris paribus, menos peso que el de un hombre, de modo que dos testigos varones compensan más o menos a tres o incluso cuatro mujeres. Pues creo que el sexo femenino, tomado en conjunto, dice a diario tres veces más mentiras que el masculino, y además con una apariencia de veracidad y franqueza que los hombres nunca alcanzan. Los mahometanos, desde luego, se exceden por el otro lado. Un joven turco culto me dijo una vez: «Nosotros consideramos a la mujer simplemente como la tierra en la que el hombre deposita la simiente. Por eso su religión es indiferente: nosotros podemos casarnos con una cristiana sin exigir que se convierta». A mi pregunta de si los derviches[276] se casan, contestó: «Eso va de suyo: el profeta estaba casado y ellos no pueden pretender ser más santos que él». —


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker