Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II La afirmación y negación de la voluntad de vivir es un simple velle et nolle[327]. — El sujeto de esos dos actus es uno y el mismo, asà que en cuanto tal no es aniquilado por un acto ni por el otro. Su velle se presenta en este mundo intuitivo, que precisamente por eso es el fenómeno de su cosa en sÃ. — Del nolle, en cambio, no conocemos otro fenómeno que el de su irrupción y, por cierto, en el individuo, que originariamente pertenece ya al fenómeno del veile: de ahà que mientras existe el individuo veamos siempre el nolle en lucha con el velle: si el individuo ha llegado a su fin y el nolle ha mantenido en él la supremacÃa, entonces él ha sido una pura manifestación del nolle (ese es el sentido de la canonización papal): de ese nolle únicamente podemos decir que su fenómeno no puede ser el del velle; pero no sabemos si se manifiesta en absoluto, es decir, si recibe una existencia secundaria para un intelecto que él entonces habrÃa de producir; y puesto que únicamente conocemos el intelecto como un órgano de la voluntad en su afirmación, no alcanzamos a ver por qué habrÃa de producirlo después de la supresión de esta; y tampoco podemos decir nada de su sujeto, ya que solamente lo hemos conocido positivamente en el acto opuesto, el velle, en cuanto cosa en sà de su mundo fenoménico.