Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II El punto central y el corazón del cristianismo es la doctrina de la caída, del pecado original, del carácter impío de nuestro estado de naturaleza y de la perversidad del hombre natural, todo ello unido a la justificación y reconciliación a través del Redentor, de las que participamos mediante la fe en él. Mas de ese modo el cristianismo se muestra como pesimismo —diametralmente opuesto al optimismo del judaismo y de su hijo auténtico, el islam— y afín, en cambio, al brahmanismo y el budismo. Al decir que en Adán hemos pecado y estamos condenados todos, y por el contrario en el Salvador somos todos redimidos, se expresa también que la auténtica esencia y la verdadera raíz del hombre no se halla en el individuo sino en la species, que es la idea (platónica) del hombre, cuyo fenómeno disgregado en el tiempo son los individuos.